Chequeo completo para mujer + Detección de cáncer
El Chequeo completo para mujer + Detección de cáncer combina la detección precoz de múltiples tipos de cáncer con una evaluación en profundidad de las principales funciones, sistemas del organismo y el metabolismo general a través de una única analítica de sangre y orina.
¿Qué incluye?Test de detección multiorgánica
El test de detección multiorgánica para mujer ofrece una evaluación oncológica de altísima resolución. Gracias a la integración del algoritmo MBDAA y los Criterios Barcelona, su panel de 16 biomarcadores específicos es capaz de identificar de forma directa y caracterizar la estirpe celular de 32 tipos específicos de cáncer (destacando la esfera ginecológica: mama, ovario, endometrio y cérvix). Además, alerta de forma indirecta sobre la presencia de prácticamente la totalidad de los carcinomas malignos sólidos (85-90% de todos los cánceres humanos).
Algorítmos MBDAA y Criterios Barcelona
A diferencia de los análisis convencionales que evalúan los marcadores de forma aislada, nuestro test incorpora la tecnología MBDAA (Multi-Biomarker Disease Activity Algorithm). Este modelo de inteligencia algorítmica multiparamétrica cruza y combina matemáticamente los resultados de múltiples marcadores de forma síncrona.
Para maximizar la precisión, el motor MBDAA integra los Criterios Barcelona, un sistema diseñado específicamente para reducir drásticamente los falsos positivos. El algoritmo es capaz de detectar e identificar patologías benignas que son bien conocidas en la práctica clínica por elevar ciertos marcadores tumorales sin que exista malignidad (como procesos inflamatorios, quísticos o disfunciones metabólicas). Al cruzar la bioquímica de rutina con los marcadores oncológicos bajo estos criterios, el test discrimina el "ruido biológico" de las verdaderas señales de alerta, permitiendo mapear con una especificidad sin precedentes los siguientes procesos:
Criterios Barcelona
Los Criterios Barcelona (también conocidos en la literatura científica original como las tres reglas generales, que se expandieron formalmente a cuatro parámetros prácticos) fueron establecidos originalmente en 1994 por el Dr. Rafael Molina y miembros de la Sociedad Española de Química Clínica y Patología Molecular (SEQCML). Su objetivo fundamental es interpretar correctamente los marcadores tumorales en sangre para diferenciar de manera precisa si su elevación se debe a un cáncer o a una patología benigna, reduciendo drásticamente los falsos positivos y el consecuente sobrediagnóstico.
Eje hepatorrenal
Este es el núcleo de seguridad de nuestro test (Criterios Barcelona en su máxima expresión). Es bien sabido en la práctica clínica que la gran mayoría de los marcadores tumorales se catabolizan (metabolizan) a nivel hepático y se excretan (eliminan) por vía renal. Por ello, cualquier disfunción latente en estos órganos puede alterar drásticamente los resultados en sangre.
El valor algorítmico hepático: El sistema procesa el panel completo de enzimas hepáticas y bilirrubinas para detectar hepatopatías benignas (como esteatosis hepática, hepatitis crónicas o cirrosis). Si el hígado está comprometido y no puede degradar correctamente las proteínas, el algoritmo MBDAA recalibra automáticamente las alertas para evitar falsos positivos por acumulación.
El valor algorítmico renal: Paralelamente, el software analiza la creatinina sérica junto con la creatinina urinaria y la albúmina en orina para calcular el eGFR y el cociente ACR (Albumin-to-Creatinine Ratio). Esto permite ajustar los niveles de marcadores de excreción renal estricta (como el CYFRA 21-1, HE4 o SCC). Al monitorizar simultáneamente las dos vías esenciales de eliminación del cuerpo (hígado y riñón), el test garantiza una precisión diagnóstica sin precedentes y blinda la fiabilidad de cada resultado positivo.
Cáncer de mama
Evaluación avanzada del tejido epitelial mamario mediante un algoritmo de triple cruce que integra el CA 15.3, el CEA y el CA 72.4, multiplicando la sensibilidad biológica frente a carcinomas invasivos en comparación con el uso aislado del CA 15.3.
Cáncer de ovario y esfera ginecológica
Evaluación de máxima precisión en las gónadas y el tracto reproductor mediante un algoritmo complejo que cruza múltiples dianas moleculares para identificar el origen tumoral:
Tumores epiteliales de ovario (serosos vs. mucinosos): Combina el CA 125 y el HE4 (calculando índices de riesgo) junto con el CA 19.9. Mientras que los tumores serosos elevan el CA 125, el CA 19.9 actúa como marcador crítico para detectar los tumores ováricos de estirpe mucinosa, que habitualmente cursan con CA 125 negativo.
Cáncer de endometrio: El algoritmo monitoriza de forma independiente el útero utilizando el HE4, consolidando a esta proteína como el biomarcador sérico más sensible para alertar sobre neoplasias en el tejido endometrial.
Tumores de células germinales y del estroma gonadal: Evalúa estas familias tumorales en ovario y testículo mediante el análisis cruzado de AFP y la Beta-hCG, identificando neoplasias originadas en células precursoras de gametos o en el tejido de soporte (estroma).
Eje cervicovaginal (cáncer de cuello uterino): El algoritmo monitoriza de forma específica el riesgo de carcinomas epidermoides mediante el marcador SCC, el biomarcador estándar de oro para detectar alteraciones en células escamosas ginecológicas.
Cáncer de pulmón
El test aplica un potente algoritmo predictivo que combina marcadores específicos de estirpe celular (CA 15.3, CEA, CYFRA 21-1, NSE, ProGRP y SCC). Esto permite no solo detectar el riesgo, sino diferenciar con precisión en la analítica la estirpe celular: carcinoma escamoso, metástasis, tumores microcíticos/neuroendocrinos pulmonares (gracias al ProGRP y la NSE) o adenocarcinomas pulmonares primarios (gracias al cruce sinérgico de CEA, CYFRA 21-1), así como carcinomas escamosos (gracias al SCC principalmente).
Cáncer de cabeza, cuello y esófago
Monitorización transorgánica del epitelio escamoso del tracto aerodigestivo superior (boca, laringe, faringe y esófago) mediante el cruce algorítmico del SCC y el CYFRA 21-1, permitiendo identificar de forma precoz carcinomas epidermoides en estas regiones.
Cáncer de tiroides
Rastreo completo de la glándula tiroidea a través de la tiroglobulina (carcinomas papilares/foliculares) y la calcitonina (carcinoma medular). El algoritmo potencia la detección del agresivo cáncer medular al cruzar de forma sinérgica la calcitonina con el ProGRP (marcador neuroendocrino altamente expresado en este tejido).
Cáncer de paratiroides
Evaluación ultraespecífica de las glándulas paratiroides mediante el análisis simultáneo de la paratohormona intacta (PTHi), el calcio sérico y la vitamina D (25-OH). La inclusión de la vitamina D permite descartar hiperparatiroidismos secundarios (causas benignas por déficit). De este modo, la presencia de niveles elevados de calcio acoplados a una secreción autónoma de PTHi activa las alertas ante la sospecha de adenomas hiperfuncionantes o un posible carcinoma de paratiroides.
Cáncer gastrointestinal y pancreatobiliar
Cobertura integral del aparato digestivo y sus glándulas anexas mediante un sofisticado cruce de marcadores oncológicos, enzimas y pigmentos:
Complejo pancreático: Combina el marcador CA 19.9 con el análisis de la lipasa, la amilasa total y la amilasa pancreática para detectar micro-retenciones enzimáticas provocadas por la compresión de una masa tumoral latente en el páncreas.
Complejo biliar (ictericia obstructiva tumoral): Rastreará el árbol biliar cruzando los marcadores CA 19.9 y CEA con los niveles de bilirrubina total, directa e indirecta para delatar mecánicas de obstrucción (colangiocarcinoma).
Complejo colorrectal, gástrico y anal: Potencia su sensibilidad al cruzar el CEA y el CA 72.4 con los niveles de hierro sérico y ferritina (anemias por sangrado oculto), sumando el marcador SCC para identificar específicamente los tumores escamosos del canal anal.
Cáncer de hígado primario
Identificación específica del carcinoma hepatocelular mediante la monitorización de la AFP, cruzada por los Criterios Barcelona con el perfil enzimático y de bilirrubinas para mitigar falsos positivos por alteraciones metabólicas benignas (ej. síndrome de Gilbert o hemólisis).
Cáncer de vejiga y vías urinarias
Rastreo del sistema urológico integrando los parámetros de orina con el marcador CYFRA 21-1. Al medir de forma soluble los fragmentos de citoqueratina 19 abundantes en el urotelio, el algoritmo es altamente sensible para detectar de forma temprana el comportamiento invasivo del cáncer de vejiga.
Melanoma y tumores del sistema nervioso periférico
Evaluación del sistema neuroectodérmico extracraneal y tumores de la piel mediante la combinación de la proteína S100 y la NSE.
Nota clínica sobre el sistema nervioso central: Es importante destacar que este panel analítico en sangre no está diseñado para detectar tumores primarios del cerebro (como gliomas). Debido a la alta selectividad de la barrera hematoencefálica (BHE), el tejido cerebral se encuentra aislado biológicamente; esta barrera también actúa como un muro en sentido inverso que impide la salida de biomarcadores tumorales hacia el torrente sanguíneo general.
Cánceres hematológicos
El hemograma de rutina actúa como filtro de seguridad para identificar alteraciones leucocitarias (leucemias/linfomas). El algoritmo MBDAA procesa conjuntamente el hemograma con el hierro sérico y la ferritina (reactante de fase aguda tumoral) para tipificar con exactitud el origen de cualquier anemia, aplicando con rigor los Criterios Barcelona.
Test de detección multiorgánica
El test de detección multiorgánica para mujer realiza un mapeo integral de la salud femenina. Mediante el cruce algorítmico de más de 100 parámetros bioquímicos, Scores de última generación y marcadores basales clave, la analítica es capaz de evaluar, cribar e inferir de forma directa e indirecta más de 110 enfermedades, patologías y disfunciones clínicas (alcanzando hasta 140 variantes si consideramos estadios subclínicos y la esfera ginecológica). Esto permite detectar de forma precoz desde alteraciones cardiometabólicas, endocrinas y hepáticas hasta afecciones renales, óseas y desequilibrios del eje reproductor.
Scores y métricas integrales
Evaluación de primera línea. El test incorpora una serie de Scores que proporcionan una visión panorámica e inmediata del estado de salud global. Al procesar de forma integrada datos metabólicos, vasculares y celulares, ofrecen un marco sintético inicial que permite valorar la homeostasis del organismo, anticipar riesgos de disfunción multiorgánica y estimar la resiliencia, la edad biológica y el potencial de longevidad saludable antes de profundizar en el detalle de cada función específica. Estos Scores son:
- Cardio-Kidney-Metabolic (CKM) Score: Modelo predictivo multi-órgano que integra la interacción funcional entre el endotelio vascular, el filtrado renal y la sensibilidad insulínica. Este índice permite estadificar el síndrome cardiovascular-riñón-metabólico y anticipar el riesgo de disfunción multiorgánica cruzada.
- Health Score: Métrica global que pondera de forma algorítmica la homeostasis biológica. Sirve como un indicador sintético de la salud sistémica al consolidar biomarcadores hematológicos, hepáticos, renales, endocrinos y lipídicos.
- Oxidative Stress Score: Evaluación de la homeostasis redox celular. Este marcador permite identificar el desequilibrio entre la producción de especies reactivas de oxígeno y la capacidad antioxidante endógena, alertando sobre estados de estrés oxidativo que aceleran el daño tisular.
- Longevity Score: Estimación avanzada de la edad biológica y la resiliencia inmunometabólica. El algoritmo se fundamenta en el cálculo del PhenoAge acoplado a la integración directa del Oxidative Stress Score, procesando conjuntamente la inflamación crónica de bajo grado y el estrés redox para aportar evidencias sobre la longevidad saludable y la tasa de envejecimiento celular.
Hematología, inmunidad e inflamación
Evaluación integral de alta resolución del sistema hematopoyético y la médula ósea. Mediante el análisis cruzado del hemograma, los índices eritrocitarios (VCM, HCM e IDH) y la dinámica del hierro (hierro y ferritina), el sistema permite inferir e identificar la presencia de anemias micro, normo o macrocíticas, anemias carenciales (ferropénicas o por déficit de B12), anemias asociadas a procesos crónicos, síndromes hemolíticos o rasgos genéticos latentes como la talasemia menor.
Valoración de la respuesta inmunitaria innata y adaptativa. El desglose de la fórmula leucocitaria actúa como un indicador biológico que puede ofrece indicios claros sobre infecciones bacterianas o víricas activas, agranulocitosis, respuestas alérgicas sistémicas, síndromes hipereosinofílicos de origen parasitario o estados de inmunosupresión.
Estudio ultraespecífico de las plaquetas y sus índices volumétricos (VPM y PDW), cuyos hallazgos permiten identificar de forma precoz estados de trombocitopenia (riesgo hemorrágico), destrucción autoinmune (PTI) o trombocitosis reactivas o esenciales.
Vigilancia frente a procesos autoinmunes e inflamatorios sistémicos. La integración de reactantes de fase aguda (VSG y proteína C reactiva de alta sensibilidad o PCR-us) y autoanticuerpos (anti-CCP y factor reumatoide) puede sustentar la sospecha del desarrollo temprano de patologías reumatológicas como artritis reumatoide, lupus eritematoso sistémico o vasculitis.
Función hemostática
Evaluación de la cascada de coagulación secundaria. La determinación del tiempo de protrombina (TP) y del tiempo de tromboplastina parcial activada (aPTT) permite analizar las vías extrínseca e intrínseca de la cascada, orientando sobre la presencia de coagulopatías congénitas o adquiridas, déficits de factores dependientes de vitamina K, alteración de la hemostasia hepática o estados de hipercoagulabilidad.
Sistema cardiometabólico
Estratificación integral del riesgo cardiometabólico. Como punto de partida, el algoritmo procesa de forma combinada los índices antropométricos —analizando principalmente el índice de masa corporal (IMC / BMI), el índice cintura-cadera (WHR) y el índice cintura-altura (WHtR), junto a parámetros avanzados como la cintura hipertrigliceridémica (HTGW), el producto de acumulación de lípidos (LAP), el índice de adiposidad corporal (BAI), el índice de adiposidad visceral (VAI) y el índice de conicidad (CI)— con modelos predictivos de impacto global, tales como el Framingham Score, el Endothelial Score y el Cardiovascular Score (CVS). Esta evaluación multiparamétrica de primera línea permite inferir precozmente la presencia de un síndrome metabólico subyacente y establecer una proyección precisa del riesgo coronario global a corto y largo plazo.
Caracterización avanzada del riesgo aterosclerótico y la salud vascular. El test rastrea la carga de partículas aterogénicas evaluando el ratio ApoB/ApoA1 así como 6 índices aterogénicos específicos: coeficiente aterogénico (AC), índice aterogénico del plasma (AIP), índice de riesgo de Castelli I, índice de Castelli I integrando la bilirrubina total, índice de riesgo de Castelli II, índice de Castelli II integrando la bilirrubina total, índice triglicéridos/HDL-c (THI) y el ratio LDL-c/Lp(a). Todos ellos son procesados mediante un algoritmo que pondera con diferentes pesos cada índice dentro de esta familia para ajustar al máximo la sensibilidad diagnóstica. Este abordaje facilita la detección de dislipemias familiares o alteraciones del metabolismo lipídico silenciosas.
Evaluación específica de la lipoproteína(a) [Lp(a)] como biomarcador genético e independiente de riesgo cardiovascular. Al estar determinada genéticamente y no responder a las intervenciones dietéticas habituales, valores elevados de Lp(a) sirven como indicador independiente que hace sospechar de un riesgo incrementado de aterosclerosis precoz, estenosis aórtica y eventos isquémicos o trombóticos, incluso en personas con niveles normales de colesterol LDL (LDL-c).
Rastreo de inflamación vascular crónica. Mediante la proteína C reactiva de alta sensibilidad (PCR-us), el panel evidencia el grado de inestabilidad de la placa de ateroma, orientando sobre el riesgo de desarrollo de eventos isquémicos miocárdicos.
Valoración del metabolismo hidrocarbonado. La combinación de glucosa y hemoglobina glicosilada (HbA1c) permite anticipar el desarrollo de hipoglucemias o hiperglucemias, prediabetes, diabetes mellitus (tipos 1 y 2) o el riesgo de complicaciones metabólicas agudas.
Evaluación del metabolismo purínico. La determinación de uratos séricos apunta hacia estados de hiperuricemia asintomática, proporcionando una estimación sobre la predisposición al desarrollo de artritis gotosa (gota), tofos o nefropatía por ácido úrico.
Función endocrina
Comprobación de la función pancreática endocrina y la dinámica insulínica. Mediante el análisis de la insulina basal y modelos matemáticos (HOMA-IR, HOMA-B, HOMA-S, QUICKI), el análisis permite medir de manera ultraespecífica la sensibilidad periférica y poner de manifiesto estados de hiperinsulinismo o resistencia a la insulina, alteración clave en el síndrome metabólico y la diabetes tipo 2.
Mapeo de la función glandular y sus bucles hormonales. El cruce de TSH y T4 libre permite detectar disfunciones tiroideas como hipotiroidismo o hipertiroidismo clínico (e incluso subclínico).
Evaluación del eje paratiroideo y metabolismo cálcico. El análisis de paratohormona intacta (PTHi), vitamina D y fósforo ofrece evidencias sobre la presencia de hipoparatiroidismo, hiperparatiroidismo o cuadros de hipercalcemia de malignidad.
Cobertura suprarrenal, gonadal y salud ginecológica. El sistema permite identificar alteraciones del cortisol (síndrome de Cushing o enfermedad de Addison) y evaluar el eje ovario-hipofisario para orientar sobre desequilibrios de esteroides sexuales como la menopausia, el síndrome de ovario poliquístico (SOP), la insuficiencia ovárica o alteraciones de la fertilidad. Asimismo, la integración de la gonadotropina coriónica humana subunidad beta (Beta-hCG) y el marcador tumoral CA 125 aporta una valiosa herramienta para el seguimiento gestacional y el diagnóstico diferencial ginecológico, permitiendo discriminar entre condiciones benignas prevalentes (endometriosis, adenomiosis, miomas uterinos, enfermedad inflamatoria pélvica) y procesos neoplásicos malignos de origen ovárico, endometrial o peritoneal que requieran una investigación en profundidad.
Sistema digestivo
Evaluación de la función hepatocelular, excreción biliar y despistaje de hepatopatías. El perfil enzimático (ALP, AST, ALT, GGT y LDH) junto con las bilirrubinas (total, directa e indirecta) y la alfa-fetoproteína (AFP) permiten diferenciar procesos de colestasis intra o extrahepática, cuadros de colangitis, hepatopatías inflamatorias o tóxicas (hepatitis, cirrosis), síndromes hereditarios (Gilbert, Crigler-Najjar) y orientar la sospecha precoz hacia procesos proliferativos hepáticos (hepatocarcinoma).
Estratificación no invasiva de la salud hepática. El sistema procesa más de 15 scores y ratios mediante un algoritmo de ponderación dinámica que ajusta los pesos de cada índice para optimizar la sensibilidad diagnóstica en tres etapas clave:
- Acumulación grasa (NAFLD/MASLD): Evalúa el riesgo de esteatosis mediante el índice de hígado graso (FLI), el índice de esteatosis hepática (HSI), la puntuación K-NAFLD, la puntuación de hígado graso (LFS), la puntuación NAFLD Logit (NLS) y la puntuación NAFLD Ridge (NRS).
- Esteatohepatitis (NASH/MASH): Determina el grado de inflamación hepática procesando el modelo acNASH, la puntuación FAT, la puntuación GHOLAM y la puntuación HAIR.
- Fibrosis y cirrosis subclínica: Estadifica el riesgo de daño tisular avanzado mediante el índice ratio AST/plaquetas (APRI), la puntuación BAAT, la puntuación BARD, el FibroMeter, el índice de fibrosis de Forns (FFI), la puntuación de fibrosis NAFLD (NFS) y la puntuación SAFE.
Rastreo del árbol biliar. Un aumento coordinado de fosfatasa alcalina y GGT permite sospechar de procesos de colestasis o coledocolitiasis.
Valoración pancreatobiliar y orientación ginecológica integral. La evaluación conjunta de la lipasa, las amilasas (tanto total como pancreática) y el marcador tumoral CA 19-9 permite estimar la presencia y evolución de pancreatitis agudas y crónicas, complementar el diagnóstico diferencial de cuadros inflamatorios pancreatobiliares, orientar la sospecha de neoplasias pancreáticas o biliares y alertar ante la presencia de tumores ginecológicos de estirpe mucinosa (ováricos).
Evaluación gastrointestinal. La determinación del antígeno carcinoembrionario (CEA) acoplada al rastreo serológico de anticuerpos específicos frente a Helicobacter pylori ayuda a discriminar procesos inflamatorios mucosos, úlceras gastroduodenales e infecciones crónicas, ofreciendo una valiosa herramienta de cribado complementario para el tracto digestivo superior e inferior.
Sistema musculoesquelético
Integridad del tejido muscular estriado y evaluación de la masa magra. La monitorización de enzimas como la creatina quinasa (CK) sirve como sistema de alerta para detectar daño muscular, miopatías inflamatorias, efectos secundarios miotóxicos (como los derivados de las estatinas), distrofias o cuadros de rabdomiólisis. Paralelamente, la evaluación del desgaste o pérdida muscular (sarcopenia) se infiere mediante el cálculo del cociente creatinina/cistatina C, un marcador que permite estimar el volumen de masa muscular estriada de forma independiente a la función renal.
Evaluación del remodelado óseo. La lectura de calcio, fósforo, fosfatasa alcalina (ALP) y vitamina D permite cartografiar alteraciones como el déficit de vitamina D, osteopenia, osteoporosis, raquitismo, osteomalacia o enfermedad ósea de Paget.
Sistema genitourinario
Filtrado renal y función glomerular. La creatinina, cistatina C, urea, nitrógeno ureico en sangre (BUN) y el cociente albúmina/creatinina (ACR) en orina permiten predecir y clasificar estadios de insuficiencia renal aguda/crónica o daño microvascular precoz (nefropatía diabética, síndromes nefróticos/nefríticos).
Control hidroelectrolítico y uroanálisis. La analítica de orina acoplada a electrolitos séricos puede ofrecer indicios claros sobre desequilibrios de sodio, potasio o cloro, deshidratación, acidosis tubular renal, riesgo de litiasis renal o infecciones urinarias (cistitis, pielonefritis).