Evaluación integral de la salud femenina. El test de detección multiorgánica enfocado a los cambios hormonales de esta etapa de la vida realiza un mapeo inicial de la salud de la mujer. Mediante el cruce de 29 parámetros analíticos con información personal, medidas corporales, signos vitales y hábitos de vida, permite explorar alteraciones hematológicas, del hierro, cardiometabólicas, tiroideas, de la vitamina D y renales. Su objetivo es ofrecer una visión integrada de los factores relacionados con la salud ósea, la adiposidad abdominal y el bienestar durante esta etapa.
Evaluación integral de alta resolución del sistema hematopoyético y la médula ósea. Mediante el análisis cruzado del hemograma, los índices eritrocitarios (VCM, HCM e IDH) y la dinámica del hierro (ferritina), el sistema permite orientar la valoración de anemias micro, normo o macrocíticas y anemias carenciales vinculadas al hierro, así como de patrones hematológicos asociados a procesos crónicos, hemólisis o rasgos genéticos como la talasemia menor.
Valoración de la respuesta inmunitaria innata y adaptativa. El desglose de la fórmula leucocitaria actúa como un indicador biológico que puede ofrecer indicios claros sobre infecciones bacterianas o víricas activas, agranulocitosis, respuestas alérgicas sistémicas, síndromes hipereosinofílicos de origen parasitario o estados de inmunosupresión.
Estudio ultraespecífico de las plaquetas y sus índices volumétricos (VPM y PDW) cuyos hallazgos permiten identificar de forma precoz estados de trombocitopenia (riesgo hemorrágico), destrucción autoinmune (PTI) o trombocitosis reactivas o esenciales.
Estratificación integral del riesgo cardiometabólico. Como punto de partida, el algoritmo procesa de forma combinada los índices antropométricos —analizando principalmente el índice de masa corporal (IMC / BMI), el índice cintura-cadera (WHR) y el índice cintura-altura (WHtR), junto a parámetros como la cintura hipertrigliceridémica (HTGW), el producto de acumulación de lípidos (LAP), el índice de adiposidad corporal (BAI), el índice de adiposidad visceral (VAI) y el índice de conicidad (CI)— con el perfil lipídico, la presión arterial y los hábitos de vida, cuando se dispone de los datos requeridos. Esta evaluación multiparamétrica permite orientar la valoración de un síndrome metabólico subyacente y contextualizar el riesgo cardiovascular.
Caracterización avanzada del riesgo aterosclerótico y la salud vascular. El test rastrea la carga aterogénica mediante el coeficiente aterogénico (AC), el índice aterogénico del plasma (AIP), los índices de riesgo de Castelli I y II y el índice triglicéridos/HDL-c (THI), calculados con los parámetros lipídicos disponibles. Este abordaje facilita la valoración de dislipemias y alteraciones del metabolismo lipídico silenciosas.
Valoración del metabolismo hidrocarbonado. La determinación de glucosa permite identificar alteraciones de la glucemia y orientar la valoración de hipoglucemia, hiperglucemia y posibles trastornos del metabolismo hidrocarbonado, en relación con los antecedentes y las condiciones de la extracción.
Mapeo de la función glandular y sus bucles hormonales. La determinación de TSH permite revisar posibles disfunciones tiroideas y orientar la valoración del eje regulador de la tiroides en relación con los síntomas y la historia clínica.
Evaluación del eje paratiroideo y metabolismo cálcico. El análisis de vitamina D, calcio, albúmina y fósforo permite orientar sobre alteraciones del metabolismo cálcico, cambios del equilibrio mineral y déficit de vitamina D.
Cambios hormonales de esta etapa. La FSH se interpreta con la edad, los síntomas, los tratamientos y la historia menstrual para contextualizar los cambios hormonales. El estudio puede ayudar a explorar factores que contribuyan a cambios de ánimo o dificultades de concentración, pero no pretende determinar si una mujer tiene o no la menopausia ni realizar una evaluación completa de su función hormonal.
Filtrado renal y función glomerular. La creatinina, junto con la edad y la información clínica, permite estimar el filtrado glomerular cuando se dispone de los datos requeridos. Su lectura contribuye a orientar la valoración de alteraciones de la función renal en relación con los antecedentes y el contexto metabólico.
Control hidroelectrolítico. La lectura de calcio, albúmina y fósforo aporta información sobre el equilibrio mineral y su relación con la función renal y endocrina, orientando la valoración de cambios del metabolismo cálcico y del fósforo.